Qué es el Aloe Vera Barbadensis Miller

El ALOE VERA es una liliácea y no un cáctus, como se podría pensar por su aspecto. Desde hace miles de años es conocida como planta medicinal. De las más de 300 especies existentes en el mundo, el ALOE VERA BARBADENSIS MILLER tiene con diferencia la más alta concentración de principios activos, entre los que destaca el acemanano (aloverosa). Esta especie de ALOE, también conocida como sábila, procede originalmente de las Islas Canarias y de Cabo Verde, por lo que la planta que prospera en Fuerteventura es endémica. Solo por mencionar algunos de los ejemplos más destacados de su uso desde la Antigüedad: bellezas clásicas como Cleopatra y Nefertiti apreciaban sus enormes cualidades; Alejandro Magno nunca iba a la batalla sin ALOE y Cristóbal Colón la llevaba en su botica de a bordo para curar ciertas dolencias y las heridas de sus tripulantes.

¿Para qué sirve el ALOE VERA?

Existen dos ámbitos de aplicación diferentes: en el uso interno, el ALOE VERA refuerza el sistema inmunitario, mejora las defensas del cuerpo y desintoxica y purifica de forma natural los intestinos; en el uso externo, el ALOE VERA hidrata la piel muy rápida y profundamente. La regeneración cutánea se acelera considerablemente y con ello también la curación de heridas. El ALOE VERA actúa como un potente antiinflamatorio y antibacteriano. Tanto los terapéutas naturistas como los médicos generalistas y especialistas recomiendan ALOE VERA para quemaduras y alergias solares, reacciones alérgicas, irritaciones de la piel, acné, psoriasis, problemas del estómago e intestinales, fatiga general, debilidad del sistema inmunitario y otras muchas aplicaciones.

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Información útil sobre los productos de Aloe Vera en general.

1. Indicación del porcentaje

A menudo el consumidor final cree que la indicación de porcentaje que se ofrece en la descripción de un artículo expresa algo sobre la calidad del mismo, pero no es así en este caso. En los productos de Aloe Vera esta indicación solo especifica qué porcentaje de contenido de Aloe hay en el producto, pero no permite averiguar nada sobre las plantas utilizadas ni sobre la forma de procesado. También falta por completo una indicación sobre la cantidad de principios activos.

 

2. Fresco o en polvo

En muchos de los productos disponibles en el mercado los fabricantes utilizan Aloe en polvo, también conocido como concentrado. Este polvo se obtiene, evidentemente, de la planta de Aloe Vera. Pero durante el proceso de producción y secado la planta pierde una gran parte (más del 70%) de sus propiedades positivas. Por desgracia, a día de hoy no existe ninguna obligación para los fabricantes de indicar si en el producto final se ha utilizado gel fresco de Aloe Vera o solo concentrado. Es como si, p.ej., no existiera obligación de diferenciar en el etiquetado la leche fresca de la leche en polvo.

También se encuentran a menudo etiquetas en las que se destaca: “Elaborado con Aloe Vera Fresco” o “100% Aloe Vera”, pero esto no significa que usted vaya a adquirir un producto de Aloe Vera fresco. Con frecuencia el polvo del concentrado es mezclado con agua justo antes del proceso de envasado. De esta forma, como es un producto elaborado y envasado “fresco”, recién hecho, algunos fabricantes se permiten utilizar la denominación “Aloe Vera Fresco”, aunque sus ingredientes no dejen de ser polvo y agua.

Las descripciones del contenido de un producto se rigen por las especificaciones recogidas en la Nomenclatura Internacional de Ingredientes Cosméticos (más conocida por sus siglas en inglés, INCI). A menudo estás descripciones resultan muy confusas para el consumidor final. Por ejemplo, bajo la denominación “Gel de Aloe Vera” se podría pensar que se está adquiriendo un gel fresco de Aloe Vera, cuando en realidad esta denominación corresponde a una sustancia que viene ya mezclada: Aloe en polvo y agua.

En los productos de nuestra marca nos referimos expresamente al siguiente ingrediente: Aloe Barbadensis de hojas frescas (Aloe Barbadensis leaf extract, en la nomenclatura internacional).

 3. La edad de las plantas

La edad de las plantas juega un papel muy importante en relación con la calidad y la cantidad de principios activos. Durante los dos primeros años de vida la planta se encuentra en un proceso de crecimiento rápido y utiliza para sí misma casi todos sus principios activos.

A partir de tres o cuatro años almacena estos ingredientes en el gel en el interior de las hojas. Desde ese momento la concentración de, p.ej., acemanano es mayor que en los dos primeros años de vida.

Como regla general, es fácil deducir que cuantos más años tenga una hoja, mayor será su calidad. Por desgracia no suele hacerse referencia a esta cuestión tan importante. Le recomendamos que antes de decidirse por un producto, consulte sobre este aspecto a su vendedor o distribuidor.

4. Especies de Aloe y regiones

Existen más de 300 especies diferentes de Aloe Vera, que crecen en todas las partes del mundo. De todas ellas, la que ofrece una mayor concentración de principios activos es el Aloe Vera Barbadensis Miller. Con frecuencia a esta especie se le llama “el auténtico Aloe Vera”.

El Aloe Vera Barbadensis Miller es una especie endémica, lo que significa que la planta procede exclusivamente de Fuerteventura y que aquí se encuentran sus orígenes.

Se puede cultivar el Barbadensis Miller en otras latitudes, también en el norte de Europa, p.ej., pero nunca se alcanzará la calidad deseada, debido, entre otros, a los siguientes factores: las condiciones climáticas, como la humedad del aire, el régimen de precipitaciones y de horas de sol, así como las características del suelo, que resultan determinantes en el cultivo de esta planta. Además, hay que tener en cuenta el impacto ambiental de la industria y las sustancias nocivas que contaminan la atmósfera, con sus correspondientes efectos en los cultivos.

Con mucha frecuencia se ofrecen en el mercado productos de la especie Barbadensis Miller que no proceden de Fuerteventura. Le recomendamos prestar especial atención al origen de los productos y verificarlo con una llamada o un correo electrónico al productor.

5. Cantidad de agua

Como el resto de las plantas, el Aloe Vera necesita agua para crecer y vivir. La cantidad de agua que reciba influirá de forma muy importante en su aspecto externo. Con un riego abundante se logra que el Aloe crezca rápidamente y así se consigue una planta turgente y verde, muy agradable a la vista.

Sin embargo, con este proceso de crecimiento rápido la proporción de agua en la hoja de Aloe es alta, con lo que se diluyen considerablemente sus propiedades positivas (sin embargo, las plantas cultivadas así también pueden utilizar la denominación de “Aloe Vera 100%”. Véase el punto 1).

Por el contrario, nuestras plantas de Aloe son cultivadas muy lentamente y con muy poca agua. Este proceso se conoce como “cresco secco” (crecimiento seco). Las hojas criadas así tienen una longitud máxima de unos 30 cm. y un peso de aproximadamente solo 400 gramos. Solo con este largo proceso de crecimiento seco se consigue la mayor concentración posible de principios activos.

6. Calidad y precio

Cuando un fabricante cumple todos los criterios mencionados brevemente aquí, se puede suponer que estará vendiendo productos de calidad.

Pero no se deje engañar. También existen en este mercado ‘ovejas negras’, distribuidores que ofrecen productos baratos a precios desorbitados (generalmente acompañados de certificados y sellos) para hacer creer a sus clientes que tienen una alta calidad. Lo mejor en estos casos es preguntar directamente a su productor o vendedor, antes de adquirir un artículo.

¿Por qué funciona el Aloe Vera?

Como una planta del desierto, el Aloe Vera Barbadensis Miller crece en un entorno adverso y durante millones de años ha tenido que “cuidar de sí misma”. Sus hojas contienen más de 200 sustancias que mejoran el funcionamiento cotidiano de nuestro organismo, entre las que destacan: 

13 vitaminas

16 encimas

13 sales minerales y oligoelementos

21 aminoácidos

12 antraquinonas (analgésicos, calmantes)

Saponinas (antifúngico natural)

Ácido salicílico (antipirético y analgésico)

Aceites esenciales

Lupeol (analgésico y antiséptico)

Flavonoides (antioxidantes)

Lactato de magnesio (hasta ahora no se ha comprobado su existencia en ninguna otra planta. Actúa como analgésico)

Sacaridos (como el extraordinario acemanano, que solo se encuentra en el Aloe Vera)

El acemanano es un polisacarido que produce el cuerpo humano por sí mismo hasta alcanzar la pubertad y es una de las sustancias clave que explican por qué las heridas sanan tan rápido en lactantes y niños. Asimismo ayuda a superar de forma rápida y eficaz las enfermedades infantiles. Con la pubertad el código genético humano está a priori terminado y se finaliza la producción de acemanano, aunque esta sustancia sigue siendo necesaria y a partir de ese momento quizás con más razón. La única forma de obtenerlo es agregándolo a la alimentación como un suplemento dietético.

Historia del Aloe Vera

¿Pueden resultar incorrectos 8000 años de conocimiento sobre el Aloe Vera o será que quizás no haya interés por parte de la industria farmacéutica en la curación con una planta que todos podemos tener a nuestro alcance?

El Aloe Vera siempre ha sido conocido por su misteriosa belleza, su elegancia natural y sus legendarias propiedades curativas. En algunas civilizaciones incluso fue adorado como un dios.

El Aloe Vera se describe como la "reina de las plantas medicinales" y su historia se remonta a más de 6.000 años antes de Cristo. En ese momento aparecen las primeras inscripciones sobre el Aloe Vera en Egipto, en las que se destacan su beneficioso jugo para la inmortalidad y la belleza, así como sus efectos curativos. En el antiguo Egipto el Aloe se consideraba la planta cuya "sangre" proporciona belleza, salud y vida eterna. Por eso era considerada como "la planta de la inmortalidad" y los egipcios la utilizaban para embalsamar a sus difuntos. Cleopatra y Nefertiti apreciaban su jugo para el cuidado de la piel y la belleza y lo usaban, según la tradición, a diario. Las primeras inscripciones en tablillas de arcilla fueron hechas alrededor del año 2.200 a.C. en Nippur, donde el Aloe Vera se utilizaba para limpiar el intestino. Por aquel entonces las enfermedades se asociaban con la posesión del cuerpo humano por seres demoníacos. Estos demonios solo podían ser expulsados ​​por algo divino: el divino Aloe Vera.

Para el emperador de la antigua China, las espinas córneas sanadoras de las hojas de Aloe simbolizaban los clavos sagrados de la deidad. Entre los indígenas del Nuevo Mundo, el Aloe era una de las plantas sagradas y se veneraba como un dios. En África, los nómadas todavía la llaman hoy en día "la diosa del desierto".

También entre los grandes señores de la guerra, como Alejandro Magno, era muy estimada la planta, pues se utilizaba para el cuidado de los guerreros heridos y por ello probablemente la llevaban consigo en cualquier campaña militar. Durante el reinado de Nerón vivía en Asia Menor el farmacólogo y naturalista Dioscórido. Fue médico del emperador y cirujano militar con las legiones romanas, lo que le permitió viajar por gran parte del llamado “mundo conocido” de la época y ocuparse de la recolección y descripción de múltiples especies botánicas y de los usos curativos de estas. El Aloe Vera era una de sus plantas medicinales preferidas y la recomendaba para las molestias estomacales e intestinales, la caída del cabello, los dolores articulares, la curación de heridas, la caspa y muchas otras dolencias.

Más tarde la planta fue llevada en sus viajes por el mundo por grandes navegantes como Cristóbal Colón o Marco Polo, con lo que probablemente el Aloe llegó a América Central y del Sur. Su función era librar a los marineros de enfermedades y curar sus heridas. Los indios también entraron en contacto con el jugo de la planta de Aloe Vera y el elixir fue nombrado "fuente de la juventud" por los mayas. En la isla de Socrota (en el Cuerno de África), los jesuitas españoles descubrieron el aloe silvestre en el siglo XVI y hasta hoy todavía hay grandes existencias de plantas allí. Dado que el largo transporte en alta mar afectaba a la frescura del Aloe, las hojas se sometían a un proceso de hervido y espesado, para luego poder transportar fácilmente el granulado resultante. Al hervirse, las sustancias terapéuticas se alteraban y solo se podían usar en productos médicos. Incluso una pequeña dosis de aloína, una sustancia amarga, podía ser tóxica cuando se hervía, lo que no era el caso cuando se trataba del jugo fresco.

Después durante mucho tiempo el Aloe Vera dejó de tener un papel tan relevante en el mundo de la farmacología, pero a principios del siglo XX la planta experimentó un redescubrimiento para la medicina moderna y hoy son muchos los médicos y naturistas que la recomiendan.

El párroco Kneipp fue un gran admirador del Aloe Vera. Estimaba en gran medida sus propiedades desintoxicantes y depurativas en el aparato digestivo, especialmente en combinación con las curas de Kneipp, en las que el intestino y el sistema inmunitario desempeñaban un papel importante. También tuvo muy buenas experiencias con la prescripción de Aloe en todo tipo de problemas oculares, ya fueran de naturaleza inflamatoria o degenerativa, en las que el tratamiento con esta planta obtenía resultados muy positivos.

En la década de 1930, con el uso de los rayos X en la terapia contra el cáncer, la pasta de aloe fue redescubierta como un remedio para las quemaduras de la piel que producían las altas dosis de radiación.

Quien se acerca a la historia del Aloe Vera con detenimiento, no puede dejar de constatar que, detrás de su modesta apariencia, esta planta oculta poderes curativos de una diversidad y eficacia inusuales.

En nuestras tiendas  le ofrecemos Aloe Vera Barbadensis Miller (cresco secco) fresco de cultivo 100% biológico. El cultivo, la producción y la venta son realizados por nuestra empresa: L`Aloe Vera Fresca di Fuerteventura. Es decir, usted recibe los productos más frescos directamente del fabricante, sin intermediarios. De esta forma, le garantizamos la más alta calidad en todos nuestros artículos. Las plantas de Aloe Vera que utilizamos provienen exclusivamente de Fuerteventura, la isla más oriental de las Canarias, donde también fabricamos nuestros productos según los estándares más altos de calidad. Debido a las especiales condiciones climáticas y del suelo, está demostrado que aquí crecen las mejores plantas de Aloe Vera del mundo. Las hojas que utilizamos para obtener el jugo de Aloe proceden de cultivo biológico y son controladas de forma periódica por nuestros expertos con muchos años de experiencia. Solo cosechamos hojas de plantas que tienen al menos cuatro años de edad y solo utilizamos unas pocas hojas por año de cada planta, para que esta tenga tiempo para crecer y desarrollar todas sus cualidades positivas.